martes, 31 de julio de 2012

La educación para la "vieja" Europa

En una Europa cada vez más envejecida, donde la fertilidad es muy baja, la previsión es que la cifra de habitantes en el “viejo” continente empiece a disminuir lo que hará insostenible el sistema de bienestar para que se pueda seguir siendo competitivo.

De la entrevista que Eduardo Punset hizo a Reiner Klingholz emitida el domingo 29 de julio se afrontaba este reto, ya que en un siglo hemos pasado de 1400 a 7000 millones de habitantes y los expertos eran sabedores que esa tendencia acabaría interrumpiéndose en algún momento en alguna región del mundo, en concreto en Europa, porque fue el continente en el que empezó la denominada explosión demográfica. Comparto algunos afirmaciones que puede completar en la emisión de RTVE. 



"La vida laboral ha de prolongarse y Europa ha de invertir mucho en educación" Reiner Klingholz 

Pero cada generación es un tercio más pequeña que la generación de sus padres, porque hay dos progenitores pero solamente 1,4 hijos de modo que falta un tercio y disminuirá mientras aumenta la esperanza de vida. Esto provoca que haya menos jóvenes para coger el relevo junto a un número cada vez mayor de ancianos. 

Se empieza a dar la circunstancia que en algunos países el tiempo en el que se percibe pensión de jubilación es mayor que la vida laboral así que hay que hacer cosas para que ocupen el tiempo pero si además se genera algún ingreso, mejor.

En cuanto a la educación, que es la parte que más me interesaba de la entrevista, Klingholz afirma que “con la formación adecuada, si uno invierte en nuevos temas, nuevas competencias, nuevas habilidades, probablemente resulte que los mayores que trabajen sean tan productivos que los jóvenes no tengan que tener miedo de no encontrar un trabajo porque los mayores trabajan. Significa que las personas mayores (de 60 ó 65 años) ocupan un puesto de trabajo, pero a la vez son tan creativos, tan productivos, que crean más ocupación al mantenerse en activo, al ser innovadores”.

“… tendremos menos cerebros jóvenes en el futuro, así que, para seguir siendo competitivos y productivos, ¡tendremos que extraer más competencias de este número más reducido de cerebros jóvenes! Así que tenemos que formarlos mejor, darles mejores oportunidades, y especialmente tenemos que brindarles oportunidades a los grupos menos privilegiados socialmente en muchos países, y me refiero especialmente a la población de inmigrantes que, por ahora, no consigue muy buenos resultados académicos, y no porque sean estúpidos, ¡sino porque no tienen igualdad de oportunidades!”

"Y es interesante constatar que son principalmente los países europeos católicos (como Italia, España, Portugal) los que tienen tasas de fecundidad bajas, porque la Iglesia Católica sigue queriendo preservar un modelo antiguo de vida familiar en el que las mujeres se quedan en casa y los hombres salen a ganar el pan, ¡pero esto choca completamente con la realidad social!"