jueves, 19 de julio de 2012

10 formas para ser un docente pésimo

fuente: desmotivaciones.es
En coolcatteacher, Vicki Davis publica este decálogo que me ha hecho reflexionar sobre mi experiencia docente y os ofrezco mi adaptación para que evitemos esas actitudes que pueden provocar disrupción en el alumnado. Coincide con lo que ya hablamos del curso de Tutores que extracté este mes.

La docencia es una vocación muy noble. Por lo general, todos tenemos un mal día cuando estamos cansados, de mal humor o cuando un padre/madre me llama  a cualquier hora para quejarse de algo con lo que no está de acuerdo. Pero no hay excusas. 

Como he estado casi un cuarto de siglo enseñando, creo que tengo pocos días como "Terrible Teacher" (TT), pero sin duda hay cosas que se pueden mejorar y lo comparto porque seguro que en algunas podemos vernos como "maestro terrible" o tenemos alguien a nuestro alrededor a quien hay que hacerle caer en la cuenta.

10 - Estar siempre con el teléfono en la mano. 
Tengo un nuevo Smartphone. Claro, puedo estar comprobando mi agenda o respondiendo a una pregunta de TIC a otra persona en mi escuela, pero mis alumnos no lo saben. Con un teléfono en la mano, lo que estoy haciendo, es dar la impresión que alguien fuera del aula es más importante que ellos. La verdad, cuando estoy en el aula nada debería estar entre el alumnado y yo

9 - Estar  Siempre en el ordenador o no prestar atención. 
La multitarea es una mentira. Puedes usar las redes sociales para usos educativos pero está más dirigido a mantener el contacto fuera del aula, porque para mantenerlo dentro ya está el trato personal. El correo electrónico, navegar, etc, SI para buscar información puntual sobre el tema que se está trabajando. 

Tienes que moverte por la clase para ayudar y enseñarles. ¡Tienes que ser parte de la clase!. Se nos paga para estar comprometido y con ellos, no haciendo otra cosa. La docencia es tu trabajo: incluye ese soporte TIC, pero también la enseñanza presencial.

8 - Ser previsiblemente dramático y mostrar el temperamento fácilmente.
¿Pierdes la paciencia algunas veces al año y todo el mundo lo sabe porque es raro en ti o pierdes los estribos varias veces al dia? Si este último es tu caso, hay que averiguar por qué y pedir ayuda. ¿cansado, estresado...? Seamos adultos. No hay ninguna razón para levantar la voz o constantemente perder la calma. No es bueno para nosotros y no es bueno para los estudiantes. Los alumnos y las alumnas no respetan a los/as matones/as, y no deberíamos comportarnos como tal.
Si muestras dramatismo o desesperación, los estudiantes se sorprenden al principio  pero luego comienzan a conspirar y puedes perder el control de la clase ¡ Calma !

7 - Compartir información privada públicamente 
Nunca digas las notas en voz alta - incluso para los mejores estudiantes. Es vergonzoso. No lo hagas. Es una cosa horrible cuando los maestros lo hacen. También es horrible cuando se les reprende frente al grupo. 
Si quieres perder el respeto de la clase "habla" de un compañero de clase o de un profesor (que también hay quien lo hace) - incluso uno que no les gusta, con falta de respeto. El aula no es un reality show. Maneja las cosas privadas en privado.

6 - Hablar sin parar durante más de 10 minutos (y con voz monótona) 
¿Te das cuenta de que después de 20 minutos están dormidos? Este tipo de cosas va a matar el interés por el aprendizaje.
Aprende a escuchar las señales y gestos que ellos envían. Cuando se empiezan a ir a dormir ACTÚA: Varía tu voz, pide que lean, haz preguntas. Dejarles dormir no es una opción. 
Reconozco que he hecho alguna excepción cuando algún chaval está con medicación, pero evitando que pierda la clase.

5 - Enseñar con un único método.
Cuando un maestro emplea una sola modalidad, va a enseñar a los niños que aprenden a través de esa modalidad y todos los demás serán "malos alumnos". 
Debemos usar múltiples modalidades. Del mismo modo, si sólo evaluamos el aprendizaje con exámenes se está perdiendo el punto. Lo que importa aquí NO es que el docente esté comodo dando clase, sino los alumnos y las alumnas, porque cada individuo dentro del grupo de alumnos y alumnas aprende de una forma diferente.

4 - Enseñar a los alumnos "buenos" y dejar que los "malos" estudiantes hagan lo que quieran .
Déjame decirte algo. Si un "buen" estudiante puede aprender solo en una habitación con un libro e Internet, no te necesita
Un buen maestro también trabaja para llegar a todos los niños. He tenido alumnos que llegaban machacados (y etiquetados) de experiencias educativas anteriores y ahora son extraordinarios profesionales Titulados.
Es nuestra obligación trabajar para alcanzar y enseñar a todos los alumnos. Yo enseño sólo a buenos estudiantes porque creo que todos mis alumnos son muy buenos. He de ayudarlos a elegir su camino. 

3 - Enseñar lo mismo todos los años sin cambiar.
Conozco profesores que siguen enseñando la misma versión de una aplicación informática desde hace años, ya que significaría hacer programaciones nuevas y esta persona esta utilizando los mismas controles siempre. Algunos estudiantes necesitan un poco de ayuda extra y otros no. Tenemos alumnos que aprenden en dos días lo que otro aprende en siete. Y, por otro lado, aunque siempre nos quejamos del currículum y los Decretos - con razón - el mundo cambia y tenemos que tratar temas nuevos... ¿dónde? No esperemos que el Decreto lo incluya si nosotros no somos capaces de incorporarlos. Depende de nuestros alumnos.


2 - Las palabras no significan nada
Di lo que piensas y piensa lo que dices. Hay que ser persistente. No les mientas, no amenaces, tu palabra debe ser suficiente. Explica las cosas de forma que los alumnos puedan entenderte y tantas veces como sea necesario.

1 - Odio a los alumnos 
¿Entonces para qué enseñas? 
Cuando se habla mal de un estudiante, Imagina que tienes un hijo en esa clase y ponte en su lugar ¿te hubiese gustado que te hicieran lo mismo cuando tenias la edad de tus alumnos? 
Parece haber desaparecido ese respeto en la sociedad, pero como profesionales no vamos a iniciar una venganza particular. 
Soy un adulto haciendo un trabajo importante y mantener mi nobleza y mi honestidad. Nadie puede quitarme estas dos cosas más que yo.

En resumen
fuente: www.fotogramas.es
He tenido muchos alumnos y alumnas en este tiempo. Seguro que he cometido errores, y como ejemplo un caso en el que percibí el error cometido un rato después. Lo mejor es buscar el momento de hablar con él de forma particular sobre lo que nos ha distanciado en clase y si he metido la pata se lo he dicho:

"Eres importante para mí y creo que te he avergonzado. Sepas y entiendas que puedes confiar en mí y haré todo lo que esté a mi alcance para que nunca se repita. Lo siento, no fue mi intención. ¿Me perdonas?"

Sigo teniendo buena relación con el estudiante, y ya es un adulto. Casado y con hijos, sabe que puede confiar en mí. Entendimos que como seres humanos él estaba dispuesto a perdonarme. Estoy muy satisfecho de haberlo hecho. 

¿Tienes algún estudiante al que pedir disculpas? Hazlo